
Ante la aparición masiva de bolsas con orugas de procesionaria en todo el término municipal de Polop, con especial incidencia en algunos barrios, como en La Alberca, donde pese a la actuación acometida en noviembre para evitar las bolsas, éstas se reprodujeron cayendo las orugas en la vía pública y lugares próximos a parques y centro social, la concejal de Medio Ambiente, Rosana Berenguer, ha confirmado ya que se reforzarán todas las actuaciones contra esta plaga de cara al próximo año. También ha agradecido la colaboración ciudadana y los avisos de la existencia de bolsas, algo que los vecinos han realizado por escrito, avalados por decenas de firmas denunciando la situación que se estaba viviendo, y lo peligrosa que era para los animales domésticos y niños.
Ante la aparición de dichas bolsas próximas a colegios y los citados avisos de la ciudadanía, entre enero y febrero la Concejalía colocó trampas cerca del centro escolar y retiró alguna bolsa, si bien aún pueden verse, aunque ya sin las temidas orugas. En todo caso, como indican en un comunicado, «con la experiencia de este año y en previsión de que persistan las condiciones climáticas», la concejal se reunió a final de febrero con la empresa especializada contratada al efecto y el Guarda Rural para redefinir las acciones y la estrategia a seguir con el fin de lograr una mayor eficiencia la próxima temporada.
Actuaciones que se han comprometido a hacer el próximo año
– Captura de mariposas, utilizando trampas específicas para evitar la reproducción de la plaga.
– Aplicación de tratamientos fitosanitarios mediante endoterapia, una técnica eficaz y respetuosa con el medio ambiente.
– descuelgue de los posibles bolsones que resistan.

Una plaga molesta, no invasora, del Mediterráneo
En todo caso, piden también prudencia a los vecinos y recuerdan que la procesionaria una plaga molesta pero no invasora y que lleva toda la vida con nosotros en los pinos mediterráneos, si bien el último año con mucha mayor incidencia. Suelen aparecer en noviembre, y cuando llega la primavera o el verano desaparecen, o al menos lo parece. Y es que una vez se entierran tras bajar de las bolsas en procesión -de ahí su nombre- se entierran en grupo a unos 15-20cm de profundidad, donde formarán capullos, que mudarán en mariposas durante el verano, empezando el ciclo hasta convertirse de nuevo en orugas.

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